El Palacio de Miramar, orgullo de San Sebastián

El País Vasco no sólo se caracteriza por sus increíbles paisajes y sus milenarias tradiciones sino que además posee espléndidos monumentos que atestiguan un pasado rico en historias, leyendas y personajes.
Uno de estos íconos indiscutibles es el Palacio de Miramar en la ciudad de San Sebastián y su silueta es un sello que la identifica en todo el mundo. Fue construido en 1893 por orden de la Casa Real de España y sobre un proyecto del arquitecto inglés Selden Wornum.
El Palacio de Miramar, con su adusta figura, se erige de frente a la Bahía de la Concha, y sorprende a los visitantes no sólo por su colosal arquitectura, sino porque es dueño de una de las vistas más privilegiadas de la ciudad. Este magnífico edificio surgió de la necesidad de la familia real española de contar con un lugar donde pasar sus veraneos en San Sebastián, costumbre que Isabel II había iniciado a mitad del siglo XIX.
El diseño del Palacio de Miramar responde a los estereotipos del estilo inglés con singulares detalles del neogótico, y sus interiores se conservan tal y como fueron diseñados y decorados para recibir a las sucesivas familias que ocuparon el trono español.
Imponentes salones se distribuyen en toda la propiedad y los turistas pueden recorrer el Salón Blanco, el Salón de Madera, el Petit Salón, la Biblioteca y el Comedor Real, entre otros. El Palacio de Miramar fue adquirido por el ayuntamiento de San Sebastián y es el marco habitual de importantes actos culturales y reuniones sociales tanto en su interior como en los fantásticos jardines que rodean a la propiedad. Uno de los más reconocidos eventos que se realizan en este bello edificio es el mundialmente conocido Festival de Cine de San Sebastián que congrega a luminarias del séptimo arte de todo el mundo.
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